Cosas que aprendí un día y escribo para no olvidar

**Creo en la ciclicidad de las vidas, como en el ciclo del agua - sol, nube, agua -, en la ilusión y en la soledad, hermanas. En la escritura antes que en las palabras y en la lucha interna y externa.**

lunes, agosto 24, 2026

Nunca me creí la elegida

hagamos acto de constricción hagamos acto de buena fe reconociéndote que querer, quisiste. Poder, poco, promesas, todas.

 empezamos. nunca me creí la elegida las noches de soledad, de escribir a gritos. de las de gritando en silencio, estampando mi alma en palabras con sueño hacia ojos dormidos diagnosticados de narcolepsia

 nunca me creí la elegida los dos o tres días al mes que me acunaste deliciosamente entre tus dientes blanqueados. dios mio, no quiero decirlo pero otro más!!!!!! otro más pelin escueto, cortito, pequeñito, que usa las palabras: no compensa. 

 nunca me creí la elegida incluso fui tan osada de no agradecer profundamente, con fervor y devoción que dos o tres días al mes con su presencia me honraba. 

 me jugaba a la falsa modestia, al victimismo, al es que te quiero y cambiaré. me la jugaba y colaba como niñata que nunca dejé de ser!! 

 yo, que nunca me creí la elegida, vivía a la sombra de una madre y un padre, de una vida hecha que no compensaba cambiar. pero quien lucha contra eso!!!

 pues juraba y perjuraba que elegida si, que amar sí, que paciencia sí, que dar explicaciones a mamá no y que ajo y aguantar 

 no niego que no fuera verdad que mi evitativo de cabecera no diera lo mejor de él, tanto que me sentía como su elegida... pero querido... a ver como le explicas a tu madre que hemos roto

 el nunca compromiso espera que te hablo de continuidad! de amor! de planes! de "cuando quieras", de frase hechas que saltaban como resortes para clavarse en mi esperanza. 

 ay Marta, pero cómo no te creíste nunca la elegida?? si cada vez que soltabas, más te agarraba. 

 no lo voy a hacer en tu poema, no, no hablaré de la colonia de tu madre.

 nunca me creí la elegida a pesar de que me buscabas ese hueco de tiempo durante tu trabajo, ojo cuidado que mamá no se dé cuenta

 tampoco cuando me escondiste.. mi existencia, mi hija, mi cara, y mis ganas de construir contigo. 

 pues no sé cómo pude no sentirme nunca la elegida entre esta montaña de migajas, de promesas, nunca acompañadas de la acción del verbo que tocaba

 nunca me creí la elegida pero nunca fuiste el peor, solo el más niño. y no es venganza, es tu forma de tratar a tu mujer, tu familia 

 nunca me sentí la elegida, marido. 

y con esto te prometo que conseguiré irme lejos, donde se vuelvan locos por acariciar. 

 yo te entiendo, de verdad, es dificil romper rutinas infantiles. yo te entiendo pero eres peligroso.

 en tu jaula de cristal no hay espacio para gente como yo, de amor. te aconsejo que busques otro gorrión

Lo que más duele, que escondieras a Gala. Que perdieras su dibujo y dijeras "en algún lugar del coche". Eres un mierda.

La elegida, siempre serás mi amor