Con escudo
Somos corazones anestesiados, que laten a la par pero apagándose. Nuestros labios dibujan un arco hacia abajo y la mirada esquiva se nos va hacia la puerta. Una mano sujeta el vaso y un pie apunta hacia fuera. Y no sé si es una carrera por ver quién sale primero o es que ya estamos en el descansillo buscando elegir ascensor o escalera
